miércoles, 17 de junio de 2009

Fernando, angel y demonio

Vean esa cara...esos ojos...
Esa belleza que nace de la mezcla de ira, angustia, euforia, tristeza, las ganas, la fuerza, los proyectos...infinitas cosas en las que uno piensa vive y siente cuando va transitando el romance con la muerte.

Belleza que se completa cuando uno logra reunir los estados del ser.

Porque todos somos duales, todos somos buenos y malos, todos amamos y odiamos, todos tenemos temores y corajes. Pero este maravilloso Angel del humor logró condensar absolutamente todos los estados del hombre en sus pocos años de vida.

Siempre integro, siempre entero, siempre con un sueño, siempre con una meta. Siempre con la verdad y siempre en perfecta armonia con su SER.

A muchos les ha caido mal tanta sinceridad. Curioso, porque deberia ser nuestra manera habitual de comunicarnos.

Fernando, nombre que eligió el 31 de Enero de 1963, nombre que inmortalizó el 17 de Junio de 2009.

Solo Honras y agradecimientos a un Maestro, a un Artista, a un Humorista, a un Realista, a un Inquisidor de la verdad, a ese hombre que tenía tantos personajes que no cabían en su personalidad.

En la tierra ha sido un Mago, que llevo alegría y risas a mucha gente. Que con su magia mostró que las enfermedades son humanas y que eso no denigran al hombre, sino como en su caso lo ennoblecen.

Detras del Velo, Fernando seguirá siendo.
Seguirá siendo un Inmenso Artista, un Fabuloso Ser Humano, que se animo a equivocarse y decir "la cague", pero lo hice por amor.

Si tuviera que describirlo en una sola palabra, sería INMENSO.

Se que vas a ser muy amado y que tu tarea del otro lado va ser impecable.

Creo que eso es lo que nos queda: Hice lo que hice, bien o mal, por amor.

Hay manera mas maravillosa de vivir y dejar la Vida?

2 comentarios:

Maria Laura dijo...

es cierto ...me encanto tu homenaje ... besote grande

Co! dijo...

Diosa!!
Me adulas, me levantas el ego...

que mejor manera de pasar otro cumple!
Si, mañana estare mas sabia, pero ya nunca mas estare mas vieja!

Gracias por estar siempre.